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El Efecto Caitlin Clark: Cómo una Novata Está Redefiniendo la WNBA


El término "game changer" se usa hasta el cansancio en el deporte, pero pocas veces uno ve una transformación tan rápida y tan a la vista como la que trajo Caitlin Clark a la WNBA. La novata de las Indiana Fever no llegó nomás a la liga: llegó y provocó un terremoto cultural y económico que todavía se siente en todo el básquet femenino de Estados Unidos, y ni hablar afuera del país.

Hay un antes y un después con ella, no hace falta exagerar. Después de una carrera universitaria bestial en Iowa, donde terminó siendo la máxima anotadora en la historia de la NCAA (contando hombres y mujeres), la pregunta nunca fue si iba a explotar en la liga. Era cuánto iba a tardar. Y la respuesta fue: nada.

Lo que se ve en los números

Le dicen "El Efecto Caitlin Clark" y la verdad es que los números no mienten. Desde que salió elegida número uno del draft:

  • Las Fever, que antes jugaban con la mitad de las butacas vacías, ahora agotan entradas de local y también cuando visitan a otros equipos. Varios rivales tuvieron que mudar sus partidos a canchas de la NBA porque no les alcanzaba el estadio propio, y en la reventa los precios se dispararon.
  • La liga viene marcando récords de audiencia en ESPN, ION y en streaming cada vez que juegan las Fever. El draft mismo ya rompió todo lo anterior.
  • Su camiseta se vendió toda en horas. Y firmó con Nike un contrato de esos que casi ninguna atleta mujer había conseguido antes, con línea propia de zapatillas incluida.

Un cambio que va más allá de la plata

Lo interesante es que el efecto no se queda solo en lo económico. Clark obligó a que se hable de una vez sobre la visibilidad y el trato que recibe el básquet femenino. Con esos triples de larga distancia que recuerdan a Stephen Curry y una lectura de juego que se sale de lo normal, engancha hasta al que nunca vio un partido de la WNBA.

Su fama también sirvió para poner sobre la mesa algo que las jugadoras venían reclamando hace años: la diferencia de sueldos y condiciones. De repente el tema de los vuelos charter (en vez de comerciales) o los mejores salarios pasó a estar arriba de todo en la agenda de la liga, empujado por toda la atención mediática que genera cada movimiento suyo.

Lo que falta

Obviamente no es todo color de rosa. Adaptarse a la WNBA no es fácil, y en cada partido le tocan marcas duras de jugadoras con mucha más experiencia buscando frenarla como sea. Encima carga con una presión enorme: se espera que sea la que salve a la liga, Novata del Año y All-Star desde el arranque.

Pero todo indica que el efecto llegó para quedarse. Es la cara de una nueva etapa y abrió la puerta a un montón de gente nueva, muchos hombres que antes ni miraban la liga, que ahora se engancharon con el básquet femenino. La WNBA dejó de estar en un rincón: está en el centro de la conversación deportiva, y buena parte de eso se lo debe a una novata con un triple letal y las ganas de cambiarlo todo.

El término "game changer" se usa hasta el cansancio en el deporte, pero pocas veces uno ve una transformación tan rápida y tan a la vista como la que trajo Caitlin Clark a la WNBA. La novata de las Indiana Fever no llegó nomás a la liga: llegó y provocó un terremoto cultural y económico que todavía se siente en todo el básquet femenino de Estados Unidos, y ni hablar afuera del país.

Hay un antes y un después con ella, no hace falta exagerar. Después de una carrera universitaria bestial en Iowa, donde terminó siendo la máxima anotadora en la historia de la NCAA (contando hombres y mujeres), la pregunta nunca fue si iba a explotar en la liga. Era cuánto iba a tardar. Y la respuesta fue: nada.


Lo que se ve en los números

Le dicen "El Efecto Caitlin Clark" y la verdad es que los números no mienten. Desde que salió elegida número uno del draft:

  • Las Fever, que antes jugaban con la mitad de las butacas vacías, ahora agotan entradas de local y también cuando visitan a otros equipos. Varios rivales tuvieron que mudar sus partidos a canchas de la NBA porque no les alcanzaba el estadio propio, y en la reventa los precios se dispararon.
  • La liga viene marcando récords de audiencia en ESPN, ION y en streaming cada vez que juegan las Fever. El draft mismo ya rompió todo lo anterior.
  • Su camiseta se vendió toda en horas. Y firmó con Nike un contrato de esos que casi ninguna atleta mujer había conseguido antes, con línea propia de zapatillas incluida.

Un cambio que va más allá de la plata

Lo interesante es que el efecto no se queda solo en lo económico. Clark obligó a que se hable de una vez sobre la visibilidad y el trato que recibe el básquet femenino. Con esos triples de larga distancia que recuerdan a Stephen Curry y una lectura de juego que se sale de lo normal, engancha hasta al que nunca vio un partido de la WNBA.

Su fama también sirvió para poner sobre la mesa algo que las jugadoras venían reclamando hace años: la diferencia de sueldos y condiciones. De repente el tema de los vuelos charter (en vez de comerciales) o los mejores salarios pasó a estar arriba de todo en la agenda de la liga, empujado por toda la atención mediática que genera cada movimiento suyo.

Lo que falta

Obviamente no es todo color de rosa. Adaptarse a la WNBA no es fácil, y en cada partido le tocan marcas duras de jugadoras con mucha más experiencia buscando frenarla como sea. Encima carga con una presión enorme: se espera que sea la que salve a la liga, Novata del Año y All-Star desde el arranque.

Pero todo indica que el efecto llegó para quedarse. Es la cara de una nueva etapa y abrió la puerta a un montón de gente nueva, muchos hombres que antes ni miraban la liga, que ahora se engancharon con el básquet femenino. La WNBA dejó de estar en un rincón: está en el centro de la conversación deportiva, y buena parte de eso se lo debe a una novata con un triple letal y las ganas de cambiarlo todo.

El Legado Inmortal de Michael Jordan: Por Qué su Figura Sigue Siendo Única en la Historia de la NBA

Cada vez que se arma el debate de quién es el mejor de la historia en el básquet, la conversación termina siempre en el mismo punto: Michael Jordan. Da igual cuántas estadísticas nuevas aparezcan o qué generación esté de moda, ese nombre sigue ahí, intocable. Cambió cómo se juega el deporte, sí, pero lo más loco es lo que hizo fuera de la cancha: prácticamente inventó de nuevo lo que significa ser una estrella global. Los pibes de ahora tienen físicos que antes ni existían y jugadas que parecen de otro planeta, pero la vara con la que se mide la grandeza sigue siendo la que dejó él con la 23 de los Bulls.

Una competitividad que rozaba lo enfermizo

Jordan no jugaba para ganar nomás, jugaba para aplastarte. Cada posesión, cada cuarto, cada partido era una guerra personal, y no le importaba si el rival era un desconocido de otro equipo o su propio compañero de banca. Esa forma de ser, tan dura que a veces incomodaba a los que estaban cerca suyo, terminó marcando una cultura de exigencia que todavía se nota en la liga. Hay partidos suyos, jugando prácticamente enfermo o al límite físico, que ya son leyenda por sí solos.

Cómo se volvió una estética por sí mismo

Cualquiera que intente sacar una foto o diseñar algo que realmente capture a Jordan sabe lo difícil que es, porque el tipo convirtió el movimiento en arte todos los días. Esa imagen suya flotando en el aire, como si la gravedad no fuera con él, se transformó en una silueta que reconoce cualquier persona en el mundo, juegue básquet o no. Y no fue solo el juego: terminó creando toda una cultura urbana, mezclando deporte, moda y un estilo de vida que millones quisieron copiar. Todos querían volar como él, aunque sea con las zapatillas puestas.

El momento en que la NBA se hizo mundial

Antes de los 90 la NBA se veía afuera de Estados Unidos, pero ni cerca de lo que es hoy. Jordan, con ese carisma que atrapaba a cualquiera, sus vuelos imposibles y el nivel de dominio que tenía, fue el que empujó al básquet a meterse en cada rincón del planeta. Ahí está el Dream Team original como prueba de eso. Básicamente convirtió a la liga en un producto de consumo mundial, algo que hasta ese momento parecía impensado.

Frío total cuando más se necesitaba

Y para cerrar el argumento, están los números que casi nadie discute: seis finales jugadas, seis finales ganadas, seis premios de MVP en esas finales. Nunca perdió una. Esa capacidad para agarrar la pelota justo cuando el reloj estaba por llegar a cero y no fallar armó la narrativa del jugador que nunca se achica en el momento decisivo.

Hoy es imposible entender el negocio del básquet, la cultura que lo rodea o incluso cómo se mira este deporte sin volver, tarde o temprano, a lo que construyó Jordan.

Cada vez que se arma el debate de quién es el mejor de la historia en el básquet, la charla termina siempre en el mismo lugar: Michael Jordan. No importa cuántas estadísticas nuevas aparezcan ni qué generación esté de moda, ese nombre sigue intocable. Cambió cómo se juega el deporte, pero lo más fuerte es lo que hizo afuera de la cancha: básicamente reinventó lo que significa ser una estrella global. Los pibes de ahora tienen físicos que antes ni existían y jugadas de otro planeta, pero la vara con la que se mide la grandeza sigue siendo la que dejó él con la 23 de los Bulls.

De Carolina del Norte al estrellato

La historia empieza mucho antes de los anillos. En la secundaria lo bajaron del equipo principal, y esa bronca se le convirtió en una obsesión por entrenar que lo terminó llevando a la Universidad de Carolina del Norte. Ahí, un tiro sobre la hora en la final de la NCAA del 82 no solo le dio el título a su equipo, fue el momento en que empezó a creerse invencible. Cuando llegó a la NBA en el 84, la liga todavía giraba alrededor de los pivotes y los hombres grandes; él vino a demostrar que un escolta rápido y letal también podía cargar solo con una franquicia entera.

Una forma de competir que rozaba lo enfermizo

Cuando los Pistons armaron las famosas "Jordan Rules" para molerlo a golpes cada vez que entraba a la pintura, no se achicó. Se pasó el verano entero en el gimnasio metiendo músculo para aguantar el contacto. No jugaba solo para ganar, jugaba para romperte por dentro. Esa manera de ser, dura hasta con sus propios compañeros, terminó siendo la base de la cultura de exigencia que se vivía en los Bulls.

Cómo terminó siendo una estética por sí mismo

Cualquiera que intente sacar una foto o armar un diseño que capture de verdad a Jordan sabe lo difícil que es, porque el tipo convirtió el movimiento en arte todos los días. Esa imagen suya suspendido en el aire, con la lengua afuera, como si la gravedad no fuera con él, terminó siendo la silueta más reconocida del planeta. Y no fue solo el juego: terminó armando toda una cultura urbana, mezclando el deporte de elite con la moda, el hip-hop y un estilo de vida que millones quisieron copiar. Todos querían volar como él, aunque sea con las zapatillas puestas.

El "Flu Game" y la segunda vuelta


Después de ganar tres títulos seguidos y perder a su papá, sorprendió a todos retirándose para probar suerte en el béisbol. Volvió en el 95 y arrancó una segunda etapa de dominio total que incluyó la temporada de 72 victorias. Y ahí está el famoso "Flu Game" en las finales del 97: jugó deshidratado, casi desmayándose, y aun así metió 38 puntos. Ese partido solo alcanza para entender hasta dónde llegaba su cabeza cuando había que ganar.

Frío total cuando más se necesitaba

Y para cerrar el argumento están los números que nadie discute: seis finales jugadas, seis finales ganadas, seis MVP de esas finales. Nunca perdió una. La frutilla del postre es ese robo y la canasta final contra Utah en el 98, la imagen perfecta del jugador que jamás se achica en el momento decisivo.

Hoy es imposible entender el negocio del básquet o la cultura que lo rodea sin volver, tarde o temprano, a lo que construyó Jordan. Su legado no es solo una lista de récords que nadie va a tocar, es el espíritu mismo del básquet moderno.



¿El fútbol femenino tendrá alguna vez una masa de seguidores más allá de la Copa Mundial?

Los recientes escándalos de la FIFA pueden haber sacado a la luz el sórdido lado del fútbol, pero otros dos acontecimientos importantes han vuelto a centrar la atención del mundo en el campo de juego.

Durante el fin de semana, millones de personas fueron testigos de la victoria del FC Barcelona sobre la Juventus en la final de la Liga de Campeones de la UEFA en Berlín, y al otro lado del Atlántico, en Canadá, comenzó la séptima edición de la Copa Mundial Femenina de la FIFA.

Si bien es más probable que los aficionados al fútbol mundial sintonizaran la final de la Liga de Campeones, no se puede descartar la importancia social y cultural de la Copa Mundial Femenina: en menos de 25 años, ha salido del olvido para convertirse en un gran acontecimiento deportivo internacional. Y aunque sigue habiendo dudas sobre el atractivo de este deporte más allá de torneos como la Copa Mundial, la popularidad de los equipos de clubes femeninos parece ir en aumento.

Un comienzo modesto
Cuando Estados Unidos triunfó en la primera Copa Mundial Femenina en China en 1991, pocos en la comunidad futbolística mundial más allá de Estados Unidos se dieron cuenta. La mayoría de la gente probablemente ni siquiera se dio cuenta de que el torneo había tenido lugar.

Celebrado casi furtivamente a finales de noviembre, en plena temporada de fútbol masculino, la naturaleza apagada (casi avergonzada) de este evento se vio aún más marginada por la renuencia de la FIFA a otorgar su marca oficial de "Copa Mundial" al torneo. En su lugar, la FIFA lo llamó "Primer Campeonato Mundial de Fútbol Femenino de la FIFA para la Copa M&M".

Sólo 12 equipos, divididos en tres grupos de cuatro, participaron. Algunos organizadores incluso propusieron que las mujeres jugaran juegos de 80 minutos, a diferencia de los juegos estándar de 90 minutos para hombres, y usaran un balón más pequeño. Por primera vez, la FIFA utilizó árbitras; sin embargo, a excepción del partido de consolación por el tercer puesto, todas ellas desempeñaron el papel de árbitros asistentes.

Un deporte naciente florece
Sin embargo, el torneo fue considerado lo suficientemente exitoso como para incorporar el fútbol femenino en los Juegos Olímpicos de Verano de Atlanta de 1996. Casi 77.000 espectadores vieron a Estados Unidos derrotar a China por la medalla de oro en Atenas, Georgia, convirtiéndose -al menos por el momento- en el evento deportivo femenino más visto de la historia.

Tres años más tarde, este récord se rompió cuando 90.185 personas vieron a estos dos equipos enfrentarse en la final de la Copa del Mundo en el Rose Bowl, donde Estados Unidos volvió a imponerse. Esta cifra oficial de asistencia sigue siendo la mayor multitud en la historia que ha visto un evento deportivo femenino.

La colección de ensayos Fútbol, Mujer, Liberación Sexual: El lanzamiento de una nueva era pone de relieve el ascenso sin precedentes del fútbol femenino entre 1990 y 2003. Cada uno de los capítulos presenta un país diferente, pero la historia del fútbol femenino en estas naciones es virtualmente idéntica: al principio, los hombres se burlaban y ridiculizaban a las mujeres que intentaban jugar el juego - en algunos casos, incluso les prohibían participar. Pero en la década de 1980 se produjo un cambio en la actitud del público, y a las mujeres atletas se les concedieron más derechos y más oportunidades para jugar al fútbol.

Como Steven L. Hellerman y yo discutimos en nuestra contribución:

El cambio ya ha llegado y aumentará con el paso del tiempo. Nadie sabe con certeza si el fútbol femenino saldrá victorioso al final de este proceso de transformación.

¿Qué ha pasado en la década desde que escribimos esas palabras?

El mejor indicador de la maduración de un deporte es el aumento de la competitividad y la nivelación de la calidad del juego entre los participantes. Mientras que las primeras Copas Mundiales fueron testigos de la dominación de Estados Unidos, Noruega, Suecia, Alemania y China -con una clara caída en el juego de la mayoría de los demás participantes-, el torneo de este año incluye a magníficos equipos que representan a Australia, Canadá, Brasil, Francia, Japón y los Países Bajos. Muchos incluso han superado a China, que ha experimentado un marcado declive en los últimos años.

El torneo actual se ha ampliado para incluir a 24 equipos; las sedes de Canadá, al igual que en Alemania, hace cuatro años, estarán llenas. Todos los partidos serán televisados internacionalmente. Se espera que la audiencia sea de millones. Los informes de los medios de comunicación serán detallados, rápidos y omnipresentes. Y habrá grandes multitudes que se reunirán en lugares públicos para ver los partidos.

¿Qué nos depara el futuro?
Según muchos indicadores, el fútbol se ha convertido en un deporte inmensamente popular en Estados Unidos. Desde los niveles juveniles hasta las ligas de adultos, poco más de 19 millones de estadounidenses practicaron este deporte en alguna capacidad. Y hace diez años, el fútbol superaba a todos los deportes de equipo, con la excepción del baloncesto, en participación.

Pero practicar un deporte sólo tiene una relación tangencial con su observación. Millones de personas corren, caminan, juegan a los bolos; sin embargo, muy pocas siguen estos deportes de manera regular más allá de sintonizarse con las Olimpiadas cada cuatro años.

Así que es muy probable que la mayoría de los estadounidenses que animarán a su equipo en Canadá lo hagan porque los jugadores representan a Estados Unidos. En otras palabras, la mayoría de la gente aplaudirá por lo que Jerry Seinfeld llamó "lavandería". Muy pocos conocen realmente el rendimiento de estos jugadores en el pasado para sus clubes, sus estadísticas o incluso las de otros jugadores.

La necesidad de aumentar los salarios de los jugadores de la WNBA

Como alguien que ha estudiado la WNBA durante años, me ha entusiasmado ser testigo, a lo largo de esta temporada, de un crecimiento continuo en el número de espectadores y la asistencia, junto con los ingresos por patrocinio.

El año pasado, la asistencia total de los 12 equipos de la WNBA llegó a 1.574.078, con una asistencia media de 7.716 aficionados, un nuevo récord para la liga de 21 años. Tres equipos experimentaron un crecimiento de dos dígitos: La asistencia aumentó 17.8 por ciento para Los Angeles Sparks, 15.3 por ciento para Connecticut Sun y 12.3 por ciento para Minnesota Lynx.

A modo de comparación, la NBA no atrajo a multitudes de este tamaño hasta su 26ª temporada, cuando la liga promedió 8.061 aficionados por partido.

La creciente popularidad de la WNBA ha hecho de la igualdad de remuneración un tema candente en el deporte, y a lo largo de esta temporada, varios jugadores han llamado la atención sobre el tema.

Los jugadores de la WNBA no piden que se les pague lo mismo que a sus homólogos de la NBA. Pero, ¿deberían ver un aumento en sus ingresos?

Puntos de comparación
El año pasado, el salario promedio de la WNBA fue de 71.635 dólares, y este año parece estar más cerca de los 75.000 dólares. El salario máximo para veteranos es de $113,500.

Mientras tanto, para la próxima temporada de la NBA, el salario mínimo de un jugador profesional de la NBA es de $838,464.

Por supuesto, la NBA obtiene muchos más ingresos. Sin embargo, en la temporada 1971-1972 -el año en que la NBA comenzó a atraer el mismo número de aficionados que la WNBA atrae hoy- el salario promedio fue de 90.000 dólares, lo que equivaldría a unos 500.000 dólares en la actualidad.

Encontrar datos financieros precisos sobre cualquier liga deportiva es un reto. Sin embargo, utilizando los ingresos de la liga, el profesor de economía Dave Berri pudo calcular recientemente una brecha salarial significativa entre hombres y mujeres en otro aspecto.

Calculó que los salarios de los jugadores de la WNBA constituyen el 22 por ciento de los ingresos de la liga, mientras que los salarios de los jugadores de la NBA representan aproximadamente el 50 por ciento de los ingresos de la liga. El hecho de que los jugadores de la NBA obtengan una parte mucho mayor de los ingresos parece decir algo sobre cómo cada liga valora a sus jugadores.

Por supuesto, un aumento al 50 por ciento de los ingresos de la liga de la WNBA no es realista, porque hay una diferencia entre ingresos y ganancias. Mientras que la NBA es bastante rentable - con un acuerdo de televisión de 24.000 millones de dólares, miles de millones de dólares en publicidad y un sólido sistema de reparto de ingresos - sólo la mitad de las franquicias de la WNBA terminan la temporada en negro.

Aprovechar los flujos de ingresos
Es evidente que la WNBA todavía tiene que trabajar para establecer su viabilidad a largo plazo, y algunos podrían argumentar que los jugadores no deberían solicitar aumentos hasta que la liga se haya estabilizado financieramente.

Sin embargo, se ha avanzado mucho en este frente, y la liga ha encontrado formas particularmente innovadoras de promocionar a sus jugadores, aumentar su base de aficionados y aprovechar nuevas fuentes de ingresos.

En 2009, la WNBA decidió incluir logotipos de patrocinadores en sus camisetas. La medida era controvertida en ese momento -dado que todas las grandes ligas deportivas de Estados Unidos habían optado anteriormente por mantener las camisetas libres de publicidad-, pero la NBA siguió su ejemplo en 2017. Este año, la WNBA dio a las empresas la oportunidad de patrocinar un segundo parche para camisetas, mientras que a los patrocinadores se les ofreció la oportunidad de incluir un logotipo en la cancha durante los partidos que no se transmiten por ESPN. No es de extrañar que, a su vez, los ingresos por patrocinio hayan aumentado.

Otras estrategias también han dado sus frutos.

En 2014, la WNBA lanzó la primera campaña de marketing en deportes profesionales para atraer directamente al mercado LGBTQ. El éxito de esta campaña hizo que la WNBA fuera la primera liga profesional en participar en el Desfile del Orgullo de Nueva York en 2016. Este año, todas las grandes ligas deportivas profesionales estuvieron presentes.

Algunos temían que una campaña de este tipo pudiera alienar a otros segmentos de la base de aficionados de la liga. Pero el riesgo también ofrecía una recompensa: 15 millones de estadounidenses se identifican como LGBTQ, y representan un segmento de mercado con un valor de alrededor de 830 millones de dólares. Además, dos años antes, la liga estudió su base de aficionados y descubrió que el 25 por ciento de los aficionados de la WNBA se identificaban como lesbianas.

Tras el éxito de la Campaña del Orgullo 2014, la liga ha seguido llegando a los aficionados gays, promoviendo historias sobre sus jugadores LGBT y ofreciendo mercancía especial para los partidos del Mes del Orgullo y la Noche del Orgullo.

En cierto modo, esta estrategia tiene mucho sentido. La liga tiene más jugadores y aficionados gays, en porcentaje, que cualquier otro deporte profesional importante. En el Juego de las Estrellas de 2018, por ejemplo, el 32 por ciento de la lista se identificó como gay. Los investigadores de marketing han descubierto que los consumidores responden más favorablemente a las iniciativas de marketing que se ajustan a sus identidades. Como señaló Laurel Richie, ex presidenta de la WNBA en 2014, "Para nosotros es una celebración de la diversidad y la inclusión y el reconocimiento de un público que ha estado con nosotros con gran pasión".

La WNBA también ha estado ansiosa por experimentar con medios sociales y nuevas plataformas de streaming para conectarse con los fans. En 2017, la liga emitió 20 partidos en directo en Twitter, a la vez que ofrecía un nuevo juego de fantasía en la plataforma de fantasía FanDuel. Y por primera vez, los jugadores podían jugar con el playe de la WNBA.

Cómo los topes salariales de la NBA perjudicaron a los Toronto Raptors

En 2015, el tope salarial de la Asociación Nacional de Baloncesto aumentó de $70 millones a $94.1 millones. Este fue considerado el salto más grande en la historia de la NBA. Fue una consecuencia de un acuerdo masivo de 24.000 millones de dólares sobre derechos de televisión y medios de comunicación con ESPN y TNT.

Después de firmar el acuerdo, el comisionado de la NBA Adam Silver predijo que habría "consecuencias no deseadas". Aludía a la creación de superequipos, definidos por tener múltiples superestrellas.

Silver no es fanático de los superequipos porque cree que no promueven la igualdad de condiciones.

Cuando dos superequipos, los Golden State Warriors y los Cleveland Cavaliers, aparecieron en las finales de la NBA por cuarto año consecutivo, de 2015 a 2018, su preocupación por la paridad creció. Tal vez Silver era ajena a la larga historia de problemas de equilibrio competitivo en la NBA.

Consideremos los 11 campeonatos ganados por los Boston Celtics en un período de 13 años, de 1956 a 1969. O cuando los Lakers de Los Ángeles llegaron a la final en ocho ocasiones diferentes en un lapso de 10 años. O cuando los Chicago Bulls llegaron a las finales seis veces en ocho años, ganando un campeonato las seis veces. Claramente nunca ha habido mucha paridad en la NBA.

Balance competitivo en la NBA vs. MLB
Como aficionado a los deportes e investigador, me parece extraño que la NBA tenga problemas de equilibrio competitivo teniendo en cuenta la presencia de topes salariales. En el libro de Bruce Dowbiggin Cap in Hand: How Salary Caps are Killing Pro Sports y Why the Free Market Could Save Them, se refiere a los topes salariales como un sistema socialista de gobierno, en el que se utiliza como herramienta para controlar el gasto de los equipos.

Algunas ligas no tienen un tope en lo que pueden gastar. Las Grandes Ligas de Béisbol (MLB), por ejemplo, tienen un sistema de libre mercado. En lugar de poner un tope a lo que los equipos pueden gastar, los propietarios pagan un impuesto por gastar por encima del umbral.

Esto permite a los grandes equipos de mercado, como los Yankees de Nueva York, reclutar fácilmente a jugadores de élite. Los superequipos son la norma, no la excepción. Como tal, uno se imaginaría que el equilibrio competitivo en las BML sería mucho peor comparado con la NBA, pero la evidencia sugiere lo contrario.

David Berri, profesor de economía de la Universidad del Sur de Utah, encontró que ambas ligas tienen desequilibrios competitivos a pesar de gobernar bajo sistemas diferentes.

Utilizó el ratio Noll-Scully como métrica para medir la paridad. Este ratio sería de 1,00 en una liga perfectamente equilibrada. Su investigación demostró que la relación Noll-Scully de la NBA se mantenía continuamente en 2,50, mientras que la relación media de la MLB era de 1,90 en la Liga Americana y 1,69 en la Liga Nacional.

El dinero como una poderosa herramienta de negociación
Los topes salariales no tienen ningún impacto estadísticamente significativo en el equilibrio competitivo.

Por eso creo que hacen más daño que bien. Por ejemplo, los Toronto Raptors.

Dado que los Raptors tienen el cuarto mercado de medios más grande y se encuentran en el puesto 12 en términos de valor de franquicia, la firma de agentes libres de élite no debería ser un gran problema.

Los Raptors tienen el dinero para atraer a los mejores jugadores. Pero lamentablemente, atraerlos es un problema - Toronto es considerado uno de los destinos menos preferidos por los jugadores de élite para firmar.

Esto se debe a que los Raptors son los jugadores con los impuestos más altos de la NBA, Toronto tiene inviernos fríos en comparación con muchas otras ciudades de la NBA y los Raptors son un equipo canadiense, no estadounidense, y la mayoría de los jugadores son estadounidenses y prefieren pertenecer a equipos estadounidenses.

Por supuesto, no se limita a estas razones.

Al buscar mercados libres, los Raptors podrían ser un destino más atractivo para los agentes libres.

El futuro de la NBA
Como se espera que los topes salariales aumenten, será más fácil para los equipos firmar múltiples superestrellas.

La NBA podría ir en dos direcciones completamente diferentes.

Podría tratar de lograr un mayor equilibrio competitivo mediante la aplicación de los casquillos duros. Un tope duro significa que no se permite que un equipo exceda el tope salarial. La NBA tiene gorras blandas que permiten a los equipos pasar por encima de la gorra en ciertas situaciones. La Liga Nacional de Hockey utiliza una gorra dura, y ha demostrado ser algo exitosa en el logro de la paridad.

Otra opción sería que la ABN buscara mercados libres. Esto significa que eliminarían el tope salarial y en su lugar sólo tendrían un impuesto de lujo que los equipos tendrían que pagar si superan un umbral establecido. Así es como funciona la Liga Mayor de Béisbol.

La opción del impuesto de lujo sería más beneficiosa para los Toronto Raptors, porque podrían atraer a los mejores jugadores con la promesa de salarios más altos. Desafortunadamente, me temo que la liga está más interesada en implementar los cascos duros.

Por el momento, la estrella del Raptor Kawhi Leonard será un agente libre este año. Veamos qué pueden hacer los Raptors, si es que pueden hacer algo, para mantenerlo en Toronto sin que el dinero sea un factor decisivo.

Raptors, Warriors se prepara para un partido histórico en las finales de la NBA de 2019 presentadas por YouTube TV

Los Toronto Raptors y los dos veces campeones de la NBA Golden State Warriors se encontrarán en las históricas finales de la NBA 2019 presentadas por YouTube TV.  Con Toronto haciendo su debut en las Finales de la NBA, esta es la primera vez que la serie de campeonatos de la liga contará con partidos jugados fuera de los Estados Unidos.

El campeón de la Conferencia Este, Raptors, y el campeón de la Conferencia Oeste, Warriors, se darán a conocer en las finales de la NBA 2019 presentadas por YouTube TV el jueves 30 de mayo a las 9 p.m. ET en ABC y ESPN Radio en los Estados Unidos y en Sportsnet y RDS en Canadá.  Las finales de la NBA llegarán a los aficionados en directo en 215 países y territorios en 50 idiomas a través de sus televisores, ordenadores, dispositivos móviles y tabletas.

He aquí un vistazo a las finales de la NBA 2019 presentadas por YouTube TV.

Toronto Raptors contra Golden State Warriors
3 - Golden State busca su tercer campeonato consecutivo de la NBA. Los únicos equipos que han ganado tres títulos consecutivos de la NBA en los últimos 50 años son los Los Angeles Lakers (2000-02) y los Chicago Bulls (1991-93 y 1996-98).

5 - Los Warriors han llegado a las finales de la NBA cinco años consecutivos, uniéndose a los Boston Celtics como los únicos equipos que han logrado la hazaña. Los Celtics alcanzaron 10 finales de la NBA consecutivas entre 1957 y 1966.

6 - Golden State ha ganado seis campeonatos de la NBA, empatados con los Bulls por el tercer lugar en todo el tiempo. Los Celtics lideran con 17 títulos de la NBA, seguidos por los Lakers con 16.

50: Los Raptors han ganado al menos 50 partidos en cada una de las últimas cuatro temporadas. Antes de esta racha de cuatro años, Toronto nunca había registrado una temporada de 50 victorias.

17: Por primera vez en 17 años, Toronto se impuso a la serie de dos partidos de la temporada regular contra Golden State.

Jugadores y Entrenadores

561: Kawhi Leonard de los Raptors ha anotado 561 puntos en la post temporada de 2019, el sexto mejor total de todos los tiempos para un jugador antes de las finales de la NBA.

31.7 - La carrera de Kevin Durant en las Finales de la NBA, con un promedio de 31.7 puntos, es la tercera nota más alta de la historia. Rick Barry es el líder de todos los tiempos con 36,3 puntos, seguido por Michael Jordan con 33,6 puntos.

98 - Stephen Curry ha hecho un récord de 98 triples en las finales de la NBA.

1 - El entrenador de los Raptors, Nick Nurse, es el primer ex entrenador de la Liga G de la NBA que dirige un equipo a las finales de la NBA. Nurse es el único entrenador que guía a dos franquicias a un campeonato de la Liga NBA G.

75.8 - El entrenador de los Warriors, Steve Kerr, ha ganado un récord de la NBA en el 75.8 por ciento de sus partidos de playoff (75-24).

29 - Jeremy Lin de Toronto apareció en 29 partidos para Golden State como novato en la temporada 2010-11.

16 - Una combinación de 16 jugadores con experiencia en la Liga G de la NBA están en las listas de las Finales de la NBA.
Rapaces: Chris Boucher, Danny Green, Jeremy Lin, Patrick McCaw, Malcolm Miller, Eric Moreland, Norman Powell, Pascal Siakam y Fred VanVleet.
Guerreros: Jordan Bell, Quinn Cook, Jacob Evans, Damian Jones, Shaun Livingston, Kevon Looney y Alfonzo McKinnie.

Finales de la NBA en los Estados Unidos

9 - El equipo de transmisión de ESPN formado por Mike Breen, Jeff Van Gundy, Mark Jackson y Doris Burke llamará a las finales de la NBA por novena vez.

11 - Jackson y Burke trabajarán en las finales de la NBA por undécima vez. Jackson ha hecho la mayoría de las apariciones para un analista de juegos afroamericano en cualquier evento deportivo importante de América del Norte. Burke, la reportera de las finales de la NBA, ha hecho la mayoría de las apariciones para una mujer en un papel prominente en las finales al aire.

17 - ESPN producirá las finales de la NBA en ABC por decimoséptimo año consecutivo.

18 - Trabajando en la serie para ESPN Radio, Hubie Brown será un analista de las finales de la NBA por 18ª vez (14 en radio, cuatro en televisión).

Finales de la NBA en Canadá

3 - Tres cadenas de televisión canadienses - RDS, Sportsnet y TSN - presentarán las finales de la NBA en vivo a través de Canadá en inglés y francés (RDS).

29 - Esta temporada fue la temporada regular más vista de la NBA en Canadá, con un aumento del 29% interanual de espectadores en Sportsnet y TSN.

Finales de la NBA en todo el mundo

14 - Catorce cadenas internacionales de televisión y radio - de Brasil, Canadá, China, Francia, Italia, Japón, México, América Latina, Polonia, España y Taiwán - proporcionarán comentarios en vivo en el lugar.

7 - Siete jugadores internacionales que representan a siete países están en las listas de la fase final.
Rapaces: Chris Boucher (Canadá), Marc Gasol (España), OG Anunoby (Reino Unido), Pascal Siakam (Camerún) y Serge Ibaka (República del Congo).
Guerreros: Andrew Bogut (Australia) y Jonas Jerebko (Suecia).

6 - Seis cadenas de televisión internacionales -de Australia, Estonia, Hong Kong y Nueva Zelanda- presentarán las finales de la NBA a distancia por primera vez.

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18 - Los analistas de NBA TV - Charles Barkley, Kevin McHale, Shaquille O'Neal, Kenny Smith, Steve Smith e Isiah Thomas - hicieron 18 apariciones en las finales durante sus carreras. Las leyendas de la NBA, Grant Hill y Chris Webber, completarán el equipo de las Finales de la NBA TV.

Finales de la NBA: Una vez más en esta postemporada, los Warriors encuentran una manera -- esta vez en el Juego 2 contra los Raptors.

TORONTO -- Una vez más, los Guerreros Dorados del Estado encontraron una manera. En la primera parte contra los Toronto Raptors el domingo, su ataque fue un desastre, su defensa tenía agujeros y sólo lograron evitar un gran déficit en virtud de sus intentos de tiro libre. A mediados del segundo cuarto, Kawhi Leonard se quedó a la zaga por 12 puntos tras una jugada de 3 puntos de Kawhi Leonard, pero se abrió camino a cinco en el descanso, lo que, según el seleccionador Steve Kerr, les permitió "respirar un poco". Gracias a una carrera clásica, pero impresionante, de 18-0 para comenzar la segunda parte, tomaron el control. Y luego, en circunstancias menos que ideales, se aferraron a su vida en el camino hacia la victoria en el segundo partido (109-104).

"Creo que cuando llegas a esta etapa... nuestro ADN aparece", dijo Stephen Curry. 

Klay Thompson, quien anotó los primeros nueve puntos de Golden State en el segundo partido de las Finales de la NBA, se retiró a falta de ocho minutos para el final del cuarto cuarto debido a una lesión en el tendón izquierdo de la corva. Curry "no se sentía bien", dijo, aludiendo a una enfermedad. Kevon Looney jugó sólo 10 minutos por una contusión en el pecho. André Iguodala, que abandonó el primer partido antes de tiempo debido a la tensión en la pantorrilla izquierda, falló unos minutos más tarde en el segundo cuarto después de que una pantalla dura de Marc Gasol lo enviara al suelo, agarrándose de la cabeza. Kevin Durant... bueno, ya sabes.

Los Warriors necesitaban 28 minutos de DeMarcus Cousins en su segundo juego de vuelta de un cuadrante roto. Necesitaban a Curry para convertir a los Raptors en estúpidas faltas. Necesitaban una actuación vintage de Draymond Green, incluyendo una casi triple-doble y una parada tardía contra Leonard uno a uno. Necesitaban dos 3 de Iguodala, incluyendo la daga, a pesar de que no había llegado a un 3 en semanas. (Los Raptors señalan que también necesitaban que Kyle Lowry cometiera una falta en 28 minutos y que sus oponentes perdieran un montón de miradas abiertas en los últimos minutos).

Si parece que Toronto ha desaprovechado una oportunidad, es porque Golden State no se ha visto como ella misma en la mayoría de estas finales. La defensa de los Raptors, excepto por la decepción del tercer cuarto, ha sido fenomenal. Han hecho la vida difícil a Curry y Thompson, han alterado el ritmo de los campeones defensores y han aprovechado las oportunidades de transición. Los Guerreros, sin embargo, tienen la confianza que viene con años de éxito sostenido e innumerables regresos. En lugar de abandonar su sistema, continuaron presionando y finalmente se abrieron paso. Estaba Cousins, encontrando un Thompson de corte para una disposición inversa fácil. Estaba Andrew Bogut, terminando de hacer alley-oops de Curry y Green.


Los Warriors tuvieron 34 asistencias en 38 goles de campo, y ayudaron en las 22 de sus marcas en la segunda mitad. Ese es el tipo de cosas con las que Kerr sueña, y es el tipo de cosas que es necesario para fabricar puntos contra esta defensa sin Durant. Para encontrar su ritmo, tuvieron que acelerar el ritmo, y eso no significa sólo intentar salir en el descanso. Cuando están en su mejor momento, tienen una energía a su alrededor. Los Layups y los 3 abiertos parecen materializarse de la nada, y parecen tener un contador para todo lo que hace la defensa. Todo el mundo es una amenaza, incluso los que no disparan. 

"Movieron muy bien el balón y corrieron libremente", dijo Gasol. "Una vez que corren libremente, todo se abre para ellos."

"Teníamos un brío", dijo Quinn Cook, guardia del Golden State.

Golden State no estuvo en su apogeo durante toda la noche. Se quedó sin goles durante más de cinco minutos antes del embrague 3 de Iguodala a falta de siete segundos para el final. Durante la cambiante carrera, sin embargo, los Guerreros me recordaron lo que le hicieron a los Cohetes de Houston inmediatamente después de la lesión de Durant. Incluso me trajo recuerdos de lo que le hicieron al Oklahoma City Thunder después de caer 3-1 en la final de la Conferencia Oeste de 2016. Todo campeón necesita ser capaz de manejar la adversidad, y no hay duda de que Golden State puede hacerlo. (Toronto señalaría que también es resistente -- regresó de un déficit de 2-1 y ganó el Juego 7 contra los Sextos, luego perdió los primeros dos contra los Bucks y ganó los siguientes cuatro).

¿Recuerdas cuando Kerr dijo que los Warriors "robaron" el segundo juego contra los Portland Trail Blazers? ¿Recuerdas cuando el entrenador los llamó "gigantes" después de ganar el partido en el que Durant se lesionó? Golden State tiene el hábito de cobrar vida en el momento exacto en que usted piensa que podría estar muerto. Cuando no puede dominar, tiene la capacidad de hacer lo justo para ganar. Eso, al igual que la bola pequeña, el tiro de 3 puntos y el hermoso movimiento de la bola, es parte del ADN de los Guerreros.